Marta Soler

He comenzado mi segundo año de movimiento consciente. Lo que más me llamó la atención fue la flexibilidad que adquirí. También han desaparecido muchos dolores y molestias que tenía de hace años de cintura, pies, hombros y rodillas.

Aconsejo realizar esta actividad ya que los cambios se empiezan a disfrutar al poco tiempo de comenzar a practicarla y no son solo físicos también favorecen a la disminución del estrés, contribuyen al mejoramiento del sueño, en fin mejora notablemente la calidad de vida.